12/06/2001
Investigar, recibir y difundir información y opinión
Ese es el objeto del artÃculo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: "Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de
expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus
opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de
difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión."
Eso es lo que está en peligro en Internet en España. Por una vez parecÃa que ese artÃculo se podÃa llevar a la realidad. Con Internet es mucho más fácil y barato investigar, recibir y difundir informaciones y opiniones. pero si para ello uno tiene que seguir un largo y costoso proceso con la Administración española para conseguir el "permiso" de crear y mantener un sitio web, entonces todo eso se habrá terminado y un Internet para todos se habrá convertido en un Internet para los de siempre.
Añado unas palabras que emocionan a todos aquellos que creen en el valor de la libertad. Hace años también el gobierno Clinton intentó promulgar una ley que eliminara determinados contenidos de Internet. El poder judicial rechazó la ley y estas fueron las palabras de la sentencia:
"Dejando aparte las siglas y el argot que han sembrado la vista, Internet
puede muy bien ser descrita como una conversación universal sin fin. El
Gobierno no puede, a través de la Ley de Decencia en las Telecomunicaciones,
interrumpir esa conversación. Como la forma participativa de expresión de
masas más desarrollada jamás conocida, Internet merece la más estricta
protección frente a la intrusión gubernamental. Es cierto que muchos
encuentran algunas de las expresiones o manifestaciones en Internet
ofensivas y es cierto, también, que, en medio del estruendo del
ciberespacio, muchos oyen voces que consideran indecentes. La ausencia de
regulación gubernativa de los contenidos de Internet ha producido,
incuestionablemente, una especie de caos, pero, como uno de los expertos
propuestos por los demandantes indicó en el curso de la vista, lo que ha
hecho de Internet un éxito es el caos que representa. La fuerza de Internet
es ese caos. Como sea que la fuerza de Internet es el caos, la fuerza de
nuestra libertad depende del caos y de la cacofonÃa de la expresión sin
trabas que protege la Primera Enmienda. Por estas razones, sin dudarlo,
considero que la Ley de Decencia en las Comunicaciones es "prima facie"
inconstitucional y concedo las medidas cautelares solicitadas."
Sentencia de la Corte del Distrito Este de Pensilvania, en el caso entre la
American Civil Liberties Union versus Janet Reno, Fiscal General de los
Estados Unidos.
expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus
opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de
difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión."
Eso es lo que está en peligro en Internet en España. Por una vez parecÃa que ese artÃculo se podÃa llevar a la realidad. Con Internet es mucho más fácil y barato investigar, recibir y difundir informaciones y opiniones. pero si para ello uno tiene que seguir un largo y costoso proceso con la Administración española para conseguir el "permiso" de crear y mantener un sitio web, entonces todo eso se habrá terminado y un Internet para todos se habrá convertido en un Internet para los de siempre.
Añado unas palabras que emocionan a todos aquellos que creen en el valor de la libertad. Hace años también el gobierno Clinton intentó promulgar una ley que eliminara determinados contenidos de Internet. El poder judicial rechazó la ley y estas fueron las palabras de la sentencia:
"Dejando aparte las siglas y el argot que han sembrado la vista, Internet
puede muy bien ser descrita como una conversación universal sin fin. El
Gobierno no puede, a través de la Ley de Decencia en las Telecomunicaciones,
interrumpir esa conversación. Como la forma participativa de expresión de
masas más desarrollada jamás conocida, Internet merece la más estricta
protección frente a la intrusión gubernamental. Es cierto que muchos
encuentran algunas de las expresiones o manifestaciones en Internet
ofensivas y es cierto, también, que, en medio del estruendo del
ciberespacio, muchos oyen voces que consideran indecentes. La ausencia de
regulación gubernativa de los contenidos de Internet ha producido,
incuestionablemente, una especie de caos, pero, como uno de los expertos
propuestos por los demandantes indicó en el curso de la vista, lo que ha
hecho de Internet un éxito es el caos que representa. La fuerza de Internet
es ese caos. Como sea que la fuerza de Internet es el caos, la fuerza de
nuestra libertad depende del caos y de la cacofonÃa de la expresión sin
trabas que protege la Primera Enmienda. Por estas razones, sin dudarlo,
considero que la Ley de Decencia en las Comunicaciones es "prima facie"
inconstitucional y concedo las medidas cautelares solicitadas."
Sentencia de la Corte del Distrito Este de Pensilvania, en el caso entre la
American Civil Liberties Union versus Janet Reno, Fiscal General de los
Estados Unidos.
Contactar con la autora: montse.doval@internetpolitica.com