18/10/2003
Telefónica: mientras dura, vida y dulzura
El día 8 de octubre terminó el Congreso GaliciaTIC 2003 que se celebró en Santiago de Compostela. Asistí a la sesión plenaria del 7 de octubre y a un seminario esa misma tarde sobre WiFi.
La sesión plenaria corrió a cargo a Eduald Domenech, fundador de Servicom y empresario de Internet pura raza, y de Janine Warner, colega periodista experta en estrategia empresarial en Internet. De Janine digo que tiene el sentido común aplastante de los americanos y una puesta en escena trabajada y entretenida, algo que no se puede decir de la mayoría de los expertos.
Eudald Domenech fue allí a vendernos su nuevo producto: un disco duro para la tele. Lo siento pero, destripado, es así. Resulta que con el mando a distancia puedes grabar todo lo habido y por haber, controlar tu videoteca, tu fototeca, tu teleteca y además conectarte a Internet al mismo tiempo de forma que, mientras ves el partido, podrás hablar con tu prima del pueblo que está viendo el mismo partido. Demoledor. Dice que nos va a cambiar la vida...
Por la tarde asistí al seminario sobre WiFi en el que intervinieron como ponentes Francisco José Delgado de Hewlett Packard, Juan Manuel Méndez Reyes de Iterdata Networks y José Manuel Martínez Cordero de Telefónica. Sin meterme en cuestiones específicas sobre lo monos que son los gadgets de HP o las soluciones de Iterdata, la presencia de mi empresa favorita, Telefónica, añadió un inusitado interés al seminario. Pretende que las empresas paguen más por el ADSL si es que quieren compartirlo, todo ello fiados en que el empresario es un tarugo.
En los ruegos y preguntas les hice notar que para qué pagar por aquello que es gratis (un argumento que los empresarios gallegos entienden muy bien) y el señor Martínez Cordero pretendió ni oír mi pregunta, pero otro oyente le dijo que efectivamente eso era así, qué daba Teléfónica que no dieran los muchachos del WiFi con sus antenitas de Pringles.
Se fue por los cerros de la seguridad y encriptación de las comunicaciones, la pena fue que en ese momento no se me ocurrió decirle que el listado de llamadas de Movistar de los políticos implicados en el affaire de la Asamblea de Madrid había dejado ese aspecto bastante en entredicho y que Telefónica ahora mismo no es garantía de casi nada, excepto de pagar todo dos veces.
Como dice el lema de la compañía (si no lo es, debería serlo) mientras dura, vida y dulzura.
La sesión plenaria corrió a cargo a Eduald Domenech, fundador de Servicom y empresario de Internet pura raza, y de Janine Warner, colega periodista experta en estrategia empresarial en Internet. De Janine digo que tiene el sentido común aplastante de los americanos y una puesta en escena trabajada y entretenida, algo que no se puede decir de la mayoría de los expertos.
Eudald Domenech fue allí a vendernos su nuevo producto: un disco duro para la tele. Lo siento pero, destripado, es así. Resulta que con el mando a distancia puedes grabar todo lo habido y por haber, controlar tu videoteca, tu fototeca, tu teleteca y además conectarte a Internet al mismo tiempo de forma que, mientras ves el partido, podrás hablar con tu prima del pueblo que está viendo el mismo partido. Demoledor. Dice que nos va a cambiar la vida...
Por la tarde asistí al seminario sobre WiFi en el que intervinieron como ponentes Francisco José Delgado de Hewlett Packard, Juan Manuel Méndez Reyes de Iterdata Networks y José Manuel Martínez Cordero de Telefónica. Sin meterme en cuestiones específicas sobre lo monos que son los gadgets de HP o las soluciones de Iterdata, la presencia de mi empresa favorita, Telefónica, añadió un inusitado interés al seminario. Pretende que las empresas paguen más por el ADSL si es que quieren compartirlo, todo ello fiados en que el empresario es un tarugo.
En los ruegos y preguntas les hice notar que para qué pagar por aquello que es gratis (un argumento que los empresarios gallegos entienden muy bien) y el señor Martínez Cordero pretendió ni oír mi pregunta, pero otro oyente le dijo que efectivamente eso era así, qué daba Teléfónica que no dieran los muchachos del WiFi con sus antenitas de Pringles.
Se fue por los cerros de la seguridad y encriptación de las comunicaciones, la pena fue que en ese momento no se me ocurrió decirle que el listado de llamadas de Movistar de los políticos implicados en el affaire de la Asamblea de Madrid había dejado ese aspecto bastante en entredicho y que Telefónica ahora mismo no es garantía de casi nada, excepto de pagar todo dos veces.
Como dice el lema de la compañía (si no lo es, debería serlo) mientras dura, vida y dulzura.
09/10/2003
Google decide
Estas semanas estamos viviendo acontecimientos interesantes en torno a Internet y al periodismo. En pocos días se han dado cita varios hechos que predicen un futuro diferente en ese campo de la información en Internet: periodistadigital.com y Google News en español son dos hitos que marcarán el futuro.
En el caso “periodistadigital.com” se mezclan temas de deontología periodística con intereses empresariales de los grandes grupos mediáticos de El Mundo y El País. Las exclusivas que consiguió David Rojo para su medio de información, entrevistar en la misma cárcel al corresponsal en España de Al Jazeera, Tayseer Allouni, y al presunto asesino de la Costa, Tony King, le dieron una notoriedad que antes no tenía. Podríamos hacer un paralelismo con la publicidad y decir que la notoriedad del periódico de Rojo pasó del “below-the-line” al “above-the-line” en cosa de días: de ser un medio conocido por los comentarios de boca a oreja pasó a ser nombrado en los medios grandes, en las radios y en las televisiones.
El método para conseguir las entrevistas pudo ser más o menos heterodoxo, hay varias versiones, pero no peor que los métodos utilizados por los periodistas del corazón o algunos periodistas de investigación. Hace tiempo que en el periodismo español pocas personalidades pueden actuar como referentes éticos. Lo que sí dejó claro el asunto es que David Rojo se adelantó a muchos medios y, aún más, demostró que hay cierta información que los medios españoles son incapaces de proporcionar.
Paralelamente llegaba a David Rojo un requerimiento para que dejara de publicar gratis lo que El Mundo y El País cobran. El plazo para cumplir el requerimiento vence este 7 de octubre. Periodistadigital.com incluye en sus informaciones la reproducción íntegra y sin comentarios de las columnas periodísticas e informaciones de ambos medios, además de muchos otros.
No es, como David Rojo pretende plantear, un caso sobre la libertad de expresión, es un caso sobre cómo aprovecharse del trabajo ajeno. Si ambos medios quieren cometer la estupidez de pretender obligar a la gente a pagar por la versión on line de sus periódicos, hágase, están en su derecho a desaparecer de la Red si tal es su voluntad. Personalmente me he aprovechado de periodistadigital.com durante meses, pero no me extraña que por coherencia, El Mundo y El País le conminen a dejar de publicar gratis lo que ellos pretenden cobrar.
Ahora bien, la estrategia de ambos medios en Internet es pésima: aunque periodistadigital.com deje de copiar sus artículos, no nos vamos a suscribir a las versiones digitales de ambos medios, eso ya lo pueden tener claro. Entre otras razones, porque el consumidor digital, sea de música o de información, es muy exigente y sólo está dispuesto a pagar por lo que realmente le interesa. En mi caso eran algunas columnas, algunos días, de algunos autores: no pienso comprarme el periódico entero diariamente por si acaso hay algo interesante.
Y el nuevo servicio de noticias de Google es simplemente la puntilla al viejo modelo español de medios de comunicación analógicos. Google ya venía dando este servicio en varios idiomas pero empezó el mes de octubre, por sorpresa y sin aviso, a proporcionar su utilísimo servicio de noticias en español. Con 700 fuentes de información, Google organiza una portada cada 11 minutos aproximadamente, en la que hay varias noticias destacadas (con varias fuentes alternativas por cada noticia), dependiendo entre otras cosas de lo repetida que la noticia esté en varios medios. Por ejemplo, durante la semana pasada el mal estado de salud del Papa llegó a contar con más de 500 fuentes de información en español y era la noticia más destacada, aunque en la versión en inglés la misma noticia tenía más de 700 fuentes y pasaba a segundo o tercer lugar por la vigencia de informaciones sobre la guerra de Irak o Schwarzenegger.
¿Qué fue lo más chocante del nacimiento de Google News en español? Ver que El País no aparecía por ninguna parte y que El Mundo, el ABC o La Vanguardia ocupaban modestas referencias entre un conglomerado de medios hispanoamericanos y una buena colección de diarios regionales españoles como el Diario Montañés, el Adelanto de Salamanca y medios exclusivamente digitales como IBLNews. Para mí, y supongo que para muchos internautas, fue como una bocanada de aire fresco el poder leer las noticias desde una óptica nueva y comprobar cómo se diluían los buques insignia empresariales de los grandes grupos mediáticos frente a los pequeños medios. ¿Realmente le interesa a Polanco que El País se convierta en un irrelevante medio en Internet? ¿Su política de El País en cerrado no le llevará a ser cada vez más prescindible? Como vemos, de Google News se puede hacer una tesis doctoral y no me extrañaría que hubiera ya algún proyecto en alguna Facultad de Comunicación española.
Ambos asuntos, Google News y periodistadigital.com, ponen de manifiesto que la imaginación de los grandes medios españoles en Internet es muy escasa, que siguen funcionando con una mentalidad atrasada que les va a crear multitud de problemas y que se han terminado los “good old days” en los que ellos decidían lo que pasaba en el periodismo en España. Ahora Google decide.
En el caso “periodistadigital.com” se mezclan temas de deontología periodística con intereses empresariales de los grandes grupos mediáticos de El Mundo y El País. Las exclusivas que consiguió David Rojo para su medio de información, entrevistar en la misma cárcel al corresponsal en España de Al Jazeera, Tayseer Allouni, y al presunto asesino de la Costa, Tony King, le dieron una notoriedad que antes no tenía. Podríamos hacer un paralelismo con la publicidad y decir que la notoriedad del periódico de Rojo pasó del “below-the-line” al “above-the-line” en cosa de días: de ser un medio conocido por los comentarios de boca a oreja pasó a ser nombrado en los medios grandes, en las radios y en las televisiones.
El método para conseguir las entrevistas pudo ser más o menos heterodoxo, hay varias versiones, pero no peor que los métodos utilizados por los periodistas del corazón o algunos periodistas de investigación. Hace tiempo que en el periodismo español pocas personalidades pueden actuar como referentes éticos. Lo que sí dejó claro el asunto es que David Rojo se adelantó a muchos medios y, aún más, demostró que hay cierta información que los medios españoles son incapaces de proporcionar.
Paralelamente llegaba a David Rojo un requerimiento para que dejara de publicar gratis lo que El Mundo y El País cobran. El plazo para cumplir el requerimiento vence este 7 de octubre. Periodistadigital.com incluye en sus informaciones la reproducción íntegra y sin comentarios de las columnas periodísticas e informaciones de ambos medios, además de muchos otros.
No es, como David Rojo pretende plantear, un caso sobre la libertad de expresión, es un caso sobre cómo aprovecharse del trabajo ajeno. Si ambos medios quieren cometer la estupidez de pretender obligar a la gente a pagar por la versión on line de sus periódicos, hágase, están en su derecho a desaparecer de la Red si tal es su voluntad. Personalmente me he aprovechado de periodistadigital.com durante meses, pero no me extraña que por coherencia, El Mundo y El País le conminen a dejar de publicar gratis lo que ellos pretenden cobrar.
Ahora bien, la estrategia de ambos medios en Internet es pésima: aunque periodistadigital.com deje de copiar sus artículos, no nos vamos a suscribir a las versiones digitales de ambos medios, eso ya lo pueden tener claro. Entre otras razones, porque el consumidor digital, sea de música o de información, es muy exigente y sólo está dispuesto a pagar por lo que realmente le interesa. En mi caso eran algunas columnas, algunos días, de algunos autores: no pienso comprarme el periódico entero diariamente por si acaso hay algo interesante.
Y el nuevo servicio de noticias de Google es simplemente la puntilla al viejo modelo español de medios de comunicación analógicos. Google ya venía dando este servicio en varios idiomas pero empezó el mes de octubre, por sorpresa y sin aviso, a proporcionar su utilísimo servicio de noticias en español. Con 700 fuentes de información, Google organiza una portada cada 11 minutos aproximadamente, en la que hay varias noticias destacadas (con varias fuentes alternativas por cada noticia), dependiendo entre otras cosas de lo repetida que la noticia esté en varios medios. Por ejemplo, durante la semana pasada el mal estado de salud del Papa llegó a contar con más de 500 fuentes de información en español y era la noticia más destacada, aunque en la versión en inglés la misma noticia tenía más de 700 fuentes y pasaba a segundo o tercer lugar por la vigencia de informaciones sobre la guerra de Irak o Schwarzenegger.
¿Qué fue lo más chocante del nacimiento de Google News en español? Ver que El País no aparecía por ninguna parte y que El Mundo, el ABC o La Vanguardia ocupaban modestas referencias entre un conglomerado de medios hispanoamericanos y una buena colección de diarios regionales españoles como el Diario Montañés, el Adelanto de Salamanca y medios exclusivamente digitales como IBLNews. Para mí, y supongo que para muchos internautas, fue como una bocanada de aire fresco el poder leer las noticias desde una óptica nueva y comprobar cómo se diluían los buques insignia empresariales de los grandes grupos mediáticos frente a los pequeños medios. ¿Realmente le interesa a Polanco que El País se convierta en un irrelevante medio en Internet? ¿Su política de El País en cerrado no le llevará a ser cada vez más prescindible? Como vemos, de Google News se puede hacer una tesis doctoral y no me extrañaría que hubiera ya algún proyecto en alguna Facultad de Comunicación española.
Ambos asuntos, Google News y periodistadigital.com, ponen de manifiesto que la imaginación de los grandes medios españoles en Internet es muy escasa, que siguen funcionando con una mentalidad atrasada que les va a crear multitud de problemas y que se han terminado los “good old days” en los que ellos decidían lo que pasaba en el periodismo en España. Ahora Google decide.
Contactar con la autora: montse.doval@internetpolitica.com