En mi vida (37 años) he oído hablar muchas veces de Hans Küng, casi siempre con admiración, en "ámbitos" considerados por los pseudocomunicadores pseudoprogresistas (unos snobs, en resumen) como "católicos neoconservadores", según ellos contrarios a estos teólogos disidentes. Ámbitos, gentes, a los que se asocia de un plumazo y sin ninguna reflexión por parte de estos falsos comunicadores con el seguimiento fanático y descerebrado del Papa, de la jerarquía y de las tradiciones más rancias y preconciliares. En estos días de tristeza/alegría y oración, hay un intento de confundir al gran público repitiendo, una vez más, falsos debates internos en la Iglesia. Hay debates, y hay discrepancias, pero no son los que señalan algunos interesados que, desde fuera, quieren hacerse una "Iglesia a medida". Me está resultando molesto, lo reconozco; y por eso escribo este comentario tan largo sobre las críticas a Juan Pablo II, los reproches que se le hacen y su falta de sentido, así como sobre los jóvenes que tanto salen estos días en la tele y el "futuro"... (Iba a poner ésto como comentario en el post de "Selección de artículos sobre Juan Pablo II", pero se me ha ido mucho la tecla... ;)
Hans Küng. Admirado en mi familia y en mi entorno. En mi opinión, este grupo de teólogos (Küng, Boff...) dijeron cosas importantes. Y muchas de esas cosas eran ciertas. No entro a juzgarlos; no he leído mucho de ellos, ni he seguido la polémica de cerca. Pero lo que conozco del tema, que es bastante, me dice que, incluso siendo importantes, sus ideas no son trascendentales, no son esenciales para el cristianismo. Han servido para hacer pensar a los católicos del post Concilio, y eso es bueno, aunque luego llegue Ratzinger y les amoneste. Se pueden decir cosas importantes aunque se tenga una orientación global equivocada. Considero que es más inteligente tomar lo bueno que hay en todo, en vez de ver sólo lo malo.
He leído hoy (ayer era imposible entrar en Aciprensa) los artículos de Küng y de Messori. Es verdad que el artículo de Küng es una copia de una copia de una copia de sí mismo, y que lleva años rodando casi sin alteraciones: yo mismo lo leí hace mucho tiempo, y lo están copiando muchos articulistas estos días, incluso sin citar a Küng (lo que demuestra que hay muchos interesados en crear un clima de opinión crítico hacia el Papa fallecido y de influir, si es que pueden, en las tendencias de la Iglesia antes de nombrar al nuevo Papa). Küng decía algunas cosas interesantes en ese artículo, válidas incluso hoy día; otras, la gran mayoría, me parecen un tanto surrealistas, fuera de tiempo y lugar, en lo cual estoy de acuerdo con Messori al criticarle. Por su parte, Messori ha hecho un artículo muy correcto y desmitificador, aunque -como comenta algún internauta en la parte de abajo de esa página- se ha columpiado afirmando cosas inciertas e incluso absurdas sobre la situación del catolicismo en Latinoamérica, por ejemplo.
Francamente, me parece un debate insustancial. Küng mezcla churras con merinas y se le ve muy desfasado. Hay cosas en las que la Iglesia está cerrada en banda (sacerdocio de casados, mujeres en el clero, cosas así) pero que podrían cambiar sin mayor importancia en un momento dado: no son dogma de fé, ni supondrían una "revolución" si se permitieran, ni suponen una lacra o grave daño porque no se permitan... ahora. Considero que son temas opinables y el resultado de situaciones históricas, más que de la Revelación. Y no afectan, para nada, a lo esencial del mensaje cristiano: que Cristo murió y resucitó para salvarnos y para llevarnos a la felicidad y a la vida eterna (con todo lo que ello implica que es muy largo de contar y no es lugar). También me parecería discutible o incluso criticable de la Iglesia su "apuesta por los pobres"... Que hay riquezas en la Iglesia (depende de dónde y de cómo y es mucho menor de lo que se imagina la gente, pero haberla hayla), y que a veces hay personas y lugares donde clero y seglares se acomodan en el aburguesamiento mientras en otros sitios la gente muere de hambre, eso es un hecho innegable. Pero también hay que ser cegato y corto de entendederas para ignorar que siempre ha sido así y siempre será así, por injusto que parezca, porque no es algo que dependa de la institución, sino de las personas que la componen: pecadores, corruptos y aprovechados los hay en todas partes y la Iglesia está compuesta de seres humanos, no marcianos. Además, se confunde el Evangelio con una facilidad que sólo puede ser fruto del desconocimiento. Jesús no "apuesta por los pobres": come en casa de Zaqueo, de los publicanos, y se trata con lo peorcito del "capitalismo" de la Judea de su época; acepta un tarro de carísimo perfume que, según Pedro y los demás apóstoles, podía haberse gastado mejor en dar de comer a los pobres... Jesús apuesta, en realidad, por los pecadores, tengan el dinero (o el poder, o la influencia) que tengan. Eso sí, lo deja muy claro: antes entrará un camello por una aguja que un rico en el Reino de los Cielos; la parábola de Epulón y Lázaro es dura y directa, y no deja lugar a dudas. Pero también dijo que "pobres los tendréis siempre con vosotros". Jesús sacude las conciencias. No ataca al rico, sino a la conciencia del pecado. Cuando come con Zaqueo, cuando perdona al publicano, éstos dan su dinero a los pobres por su propia iniciativa, es decir, devuelven el dinero que han ganado injustamente al comprender el alcance de lo que han recibido y el sufrimiento de los otros. Jesús no ataca al dinero justo, sino al injusto. Y recomienda creer en la Providencia, en el poder de Dios, porque no sólo de pan vive el hombre, y porque si Salomón en toda su gloria no se vistió con el lujo de las flores, qué no hará Dios por nosotros.
Esto son algunos ejemplos de cuestiones, mencionadas (mejor y peor) por Küng y otros muchos, y debatidas en la calle por católicos y no católicos, que me parecerían dignas de comentar o discutir. Pero luego hay otras cuestiones que se mezclan con las anteriores sin venir a qué. ¿Aceptación del divorcio? Seamos serios, Jesús perdona, pero luego no le da una palmadita en la espalda diciéndole "qué maja eres, no te preocupes que lo que haces está bien hecho" a la prostituta, ni a Herodes, ni a la samaritana del pozo que vive con alguien que no es su marido, ni a los saduceos que le proponen el caso de la mujer casada con siete hermanos, ni a los fariseos cuando le hablan del derecho al repudio (lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre). ¿Aceptación de la contracepción, de la manipulación de embriones...? No se puede decir tal cosa de quien, más allá de defender la vida, era la Vida misma y la daba, incluso por sus enemigos; que decía que "quien hiciera daño a alguno de éstos" niños, más le valía colgarse una piedra al cuello y tirarse al mar; que salmodiaba en la sinagoga como todos los judíos ("los hijos son como flechas en manos de un guerrero, dichoso el que tenga llena su aljaba"); que exigía una confianza total en la Providencia y el poder de Dios, incluso para andar sobre las aguas (no digamos ya para tener y mantener a los hijos); que leía la Ley y el Génesis (creced y multiplicáos) y lo refrendaba por completo, siendo El como era la plenitud de la Ley; o que condenaba la matanza de los Inocentes; que predica y ejemplifica el sufrir y morir por los demás sin paliativos, para salvar sus vidas. ¿Aceptación del preservativo para combatir el Sida? Desde el momento en que se promueve el amor entre el hombre y la mujer (hombre y mujer los creó Dios, y no otras cosas, para estar unidos), el a-m-o-r, no la promiscuidad (fornicación es el término bíblico también condenado expresamente por Jesús, y de hecho basta con "mirar" con deseo para pecar...), el preservativo está fuera de lugar como método general. Y los hechos de momento son tozudos contra quienes critican salvajemente a Juan Pablo II y a la Iglesia por rechazar el preservativo y proponer la castidad y fidelidad como alternativa contra el Sida: el caso de Uganda, donde el Sida se ha reducido en un 50% desde 1992 (en llamativo contraste con el resto de Africa donde la pandemia galopa incontroladamente), es ocultado por instituciones y organismos, así como por la prensa presuntamente progresista, porque el Gobierno ugandés (caso único en el mundo) no basa su campaña de lucha contra la enfermedad en el preservativo, sino en la abstinencia y la fidelidad conyugal.
La Iglesia, compuesta por humanos, es falible. La historia de la Iglesia está llena de salvajadas y tropelías cometidas por presuntas "gentes de Iglesia". Una y otra vez se nos viene a la memoria la Inquisición, las guerras de religión, las evangelizaciones "a la fuerza"... En nombre de Cristo se ha perseguido a judíos, se han hecho Cruzadas... Y una y otra vez, los "bienpensantes", de mucha voluntad y poco pensamiento, mezclan churras con merinas, identificando la Iglesia con los que la componen o la dirigen, y recurriendo al pasado para justificar sus posturas del presente, queriendo que se pague por lo que han hecho otros ya enterrados que no olvidados. La Iglesia es mucho más compleja que todo esto. Es criticable, por supuesto, y el Evangelio se ha entendido de modos distintos según el momento histórico. Pero hay bases incuestionables. Se podrá estar de acuerdo o no con la doctrina, pero no se puede pretender que cambie, o mejor dicho, no se la puede poner a parir sólo porque no cambie, ya que es lógico que no cambie: si cambiara estaríamos hablando de una religión adaptable, acomodaticia, una ideología volátil que hace siglos habría muerto. Sin esa doctrina desaparecería no ya la Iglesia, sino el cristianismo; sería otra cosa.
Por otro lado, se le puede pedir a la Iglesia que se acerque más al ideal de pobreza evangélica, que existe. O que sea más flexible en determinados temas sobre los carismas, sobre la jerarquía. O que abra más puertas a la reunificación de los cristianos, no aceptando desviaciones de la doctrina, pero sí aceptando otras formas de liturgia o de estructura eclesial, que al fin y al cabo son formas temporales, históricas. Hay muchas cosas que necesita la Iglesia. ¿Por qué la gente, los bienpensantes, los presuntos intelectuales, no critican constructivamente sobre esos temas? Quizás porque no interesa. Seguir a Cristo siempre será un camino para que te crucifiquen, un camino de sufrimiento. Esas cosas no interesan. Un cristianismo incómodo no "mola". Pues es lo que hay. Ya lo decía Jesús: el que quiera seguirme, que se prepare que va listo, que la Cruz pesa la leche y cuando llegues al final te clavan en ella con toda la mala uva. Es lo que tiene, y no va a cambiar, tanto si nos gusta como si no. Tampoco se trata de que la Iglesia se "abra" para que haya más vocaciones religiosas, para que no "se alejen los jóvenes" (sic)... Una cosa es evangelizar (comunicar la Buena Noticia a todos los pueblos), y otra muy distinta es hacer proselitismo. Los cristianos son la sal de la tierra; unos pocos granos, como la levadura, perdidos en medio de la masa. Si la sal pierde sabor, se la tira. Si no hay levadura, la masa no fermenta. Pero para que la masa fermente, sólo hay que echar una pizca de levadura. O para que un plato gane sabor, una pizca de sal. Nada de meter un sobre entero de levadura, o de echar al plato la bolsa entera de sal. Los cristianos nunca seremos mayoría, al contrario. Cuando lo hemos sido (por decreto, desde Constantino hasta el Medioevo y después en nuestra civilización occidental), la hemos fastidiado bastante. La Iglesia no debe estar con el poder. Pero "habemos" muchos pecadores en la Iglesia, y lógicamente, pecamos. Eso no invalida lo que dijo Cristo, al contrario: no vino a salvar a los justos ni a los "bienpensantes", sino a los pecadores como yo. Eso es lo que hay en la Iglesia.
Por último, no quería dejar pasar la ocasión de comentar una cosa de un tema algo diferente: la masiva respuesta de los jóvenes. Los medios de comunicación han errado, en mi opinión, al analizar el atractivo de Juan Pablo II para los jóvenes. La clave, en mi opinión, está en que Juan Pablo II ha apoyado a los "nuevos movimientos", los cuales sí están conectados con la juventud, y son esos jóvenes (del Opus Dei, del Camino Neocatecumenal...) en masa, porque son cientos de miles o quizás millones, los que han salido a la calle a rezar estas noches en miles de ciudades, a cantar y rezar; son los que están yendo a Roma, acampan allí y pasan 8 horas en una cola gigantesca (cosa que no hay persona "mayor" que lo aguante así como así) para ver al Papa muerto. No es la juventud corriente y moliente, no es la juventud del botellón o la fiestuqui, esa juventud que ciertamente no va a misa; en cambio, es la juventud "invisible" pero numerosísima que acudió a los Encuentros con el Papa año sí y año también; que acude todas las semanas a actos litúrgicos y actividades de todo tipo en sus respectivos movimientos, en sus parroquias, en sus grupos y, sobre todo, en sus familias. Esos jóvenes que han sorprendido a propios y extraños son los que ahora abarrotan las plazas romanas y los telediarios, los que dejan perplejos a esos intelectuales de "izquierda" (y también a muchos de "derecha") que consideraban a la población joven como su base social de simpatizantes y de votantes, contrarios a las exigencias morales del Papa y "alejados de la Iglesia". Quizás sea el sentido común lo que esté lejos de algunos... Esta inesperada presencia de los jóvenes junto al Papa no debe engañarnos: hay un fuerte alejamiento en la sociedad. Pero no es tanto como "predican" algunos interesadamente. No todo es tan simple en el mundo de las ideas y las creencias. La "cultura de la facilidad" no es definitiva e inexorable, al contrario. Y la tendencia al alejamiento se está revirtiendo, en buena parte gracias a la integración del cristianismo en la vida normal y cotidiana por parte de los miembros, y de los jóvenes, de estos "nuevos movimientos".
Al respecto de los nuevos movimientos recomiendo leer este artículo de La Vanguardia, bastante neutral -y con no pocas inexactitudes, pero creo que honesto-, sobre el apoyo y el auge de los mismos durante el pontificado de Juan Pablo II, así como su posible influencia en la Iglesia actual. Como veréis, el artículo procura no entrar en valoraciones, y da una perspectiva sobre las tendencias hoy día en la Iglesia. En mi opinión, estos nuevos movimientos, o algo muy parecido, son el futuro. Con todas sus ventajas... y sus defectos, que los tienen. Pero eso ya es tema para otro día...
Posted by Andrés at Abril 6, 2005 12:53 PM | TrackBackPost memorable, ciertamente. ¿Se puede añadir algo?. Simplemente mi adhesión a él en un 99,6% claro; uno tiene que reservarse su cuota de mosca cojonera y otra cuota de amor-odio al enjuiciar los Nuevos Movimientos Eclesiales (especialmente a los neocatecumenales a los que conozco más de cerca), aunque como bien se indica esas "discrepacias" no tocan ni por asomo al centro de la Revelación.
Un abrazo Andrés.
Me lo tengo que leer mucho más despacio, Montse. No es ya que se te haya ido la tecla -que eso nunca estorba cuando el relato es bueno-, sino que tu texto, quizá porque hace ya muchos años que vivo al margen de las claves religiosas, requiere concentración para extraer las esencias. Este es mal momento.
Sin embargo, quisiera decirte que admiro a las personas que defienden su verdad con la pasión medida, la coherencia y el respeto que laten en el fondo de todos tus escritos. Desde los muchos aspectos de detalle en que no estaríamos de acuerdo -that's life!- mi más sentido respeto para ti, Montse.
Posted by: César at Abril 6, 2005 02:42 PMMuchas gracias por los piropos, César, pero Andrés es el autor del magnífico texto. Y es un tío con barba, o sea que ojo con la reacción ;o))
Sólo un matiz, Andrés, como puse abajo. Juan Pablo II quiso zanjar las dudas sobre la ordenación de mujeres y declaró que dfinitivamente fuera considerado doctrina católica que sólo el varón puede ser ordenado válidamente. Se puede leer en:
http://www.vidasacerdotal.org/articulos/art025.html
Posted by: Montse at Abril 6, 2005 02:55 PMPercibo, no lo digo por este blog, claro, que está surgiendo una saturación con los halagos hacia Juan PabloII y una rección en contra para compensar. Los argumentos se están radicalizando y falta perspectiva. Un poco de moderación y la distancia suficiente que a todo episodio histórico se concede, creo que vendría bien en este momento. Los próximos años con los innumerables retos éticos y sociales serán una gran prueba para la Iglesia católica.
Posted by: Luis Amézaga at Abril 6, 2005 03:41 PMMontse, tienes razón; algo había oído sobre esta Carta Apostólica, aunque ya no la recordaba. Sin embargo, y a pesar de ser doctrina con "asentamiento definitivo" y "perteneciente al depósito de la fe", sigo teniendo mis dudas, y no soy el único, de que sea una doctrina "constantemente conservada y aplicada en la Tradición de la Iglesia desde el principio", pues es un hecho que la interpretación de las cartas de San Pablo al respecto de la posible existencia de mujeres con carisma y funciones sacerdotales en las primeras comunidades cristianas es lo que es: una interpretación de lo sucedido en un periodo poco conocido de la historia de la Iglesia del que no hay datos precisos.
Tampoco estoy seguro de la total certeza que muestra el documento acerca de que Cristo actuó al elegir sólo a hombres como sus discípulos sin los condicionamientos propios de la sociedad de su tiempo. Es un hecho que en otros temas sí que los tenía muy en cuenta (por ejemplo, el dirigir su mensaje a los judíos y no "especialmente" a los samaritanos, aunque en última instancia "se adorará al Padre en Espíritu y en Verdad" y no en un templo o en un monte). Si Jesús tuvo en cuenta una distinción puramente social y casi anecdótica como la que separaba a samaritanos y judíos, ¿cómo se puede asegurar, sin apenas datos históricos sobre Jesús, que no actuó también de manera similar en una sociedad machista hasta la médula, donde insinuar ciertas consideraciones hacia las mujeres simplemente no hubiera sido entendido en lo más mínimo?
No sería la primera vez que se declara fundamental en la Iglesia algo que no lo es tanto. Pero como decía antes, y reconozco que es mi opinión y que quizás esté fuera de la "ortodoxia" de la Iglesia, tener dudas sobre estos términos no afecta a lo esencial del mensaje cristiano. Y en cualquier caso y precisamente por ello, no me importa aceptar como fiel lo que dijo Juan Pablo II y ratificó la Congregación para la Doctrina de la Fe. "Doctores tiene la Iglesia" y, si hay algún error en ese documento, ya vendrá el Espíritu Santo a corregirlo a través de quien corresponda. Que cosas más raras se han visto (como que un muerto resucite, por ejemplo).
No puedo evitarlo: me atrevería a sugerir humildemente a la jerarquía eclesial que revisara esta consideración de "doctrina definitiva"... ;)
Posted by: Andres Peral at Abril 6, 2005 04:43 PMUn post muy interesante.
Posted by: Pablo Martínez-Almeida at Abril 6, 2005 04:45 PMLo de doctrina definitiva no puede ser más explícito. El Papa no utiliza esas afirmaciones de forma frívola, es algo muy serio. Es que ponerlo en sordina es poner en sordina la infalibilidad del Papa en materia de fe y costumbres. Una doctrina que se considera definitiva nunca se ha cambiado.
La verdad, siendo temas en los que se conjuga un estudio muy serio de las Escrituras, con los mayores expertos mundiales en griego, en historia antigua, en patrística y en dogmática creo que no hay muchos motivos para enmendar la plana a la Congregación de la Doctrina de la Fe y a los Papas. Al margen de la autoridad del Papa hay detrás estudio y reflexión.
Creo que no es éste el lugar para entablar un debate sobre el sacerdocio, entre otros muchos motivos, porque creo que ninguno de los presentes tenemos conocimientos suficientes para hacer otra cosa que desbarrar. Y para desbarrar hay blogs en abundancia, pero éste no. :o)
Posted by: Montse at Abril 6, 2005 05:09 PMNo acuso al Papa, ni a la Congregación ni a los expertos de ser frívolos, ni mucho menos. Espero además que nadie entienda mis comentarios como una frivolidad, aunque sí los hago con calma y cierto sentido del humor, porque -insisto- no afectan a lo fundamental del cristianismo.
Pero también sé, todos sabemos, que hay muchos otros expertos, y no hay unanimidad entre todos ellos. No tengo conocimientos suficientes y no pretendo hacerlos valer (que conste, eh), pero expongo los que tengo y con ellos, mi opinión particularísima y mi actitud personal.
La infalibilidad del Papa es una cuestión de fe; y no siempre tengo fe, lo reconozco, a pesar de que (y precisamente "porque") la Historia ha demostrado muchas veces tanto que los Papas están iluminados por el Espíritu a la hora de decidir en temas importantes de la Iglesia, como que también son humanos y desbarran en ocasiones. En cualquier caso, cuando falla la fe en personas o instituciones, queda la fe en el Espíritu, y ésa es mi fe: que lo que ha decidido el Papa será bueno, aunque fuera en última instancia sólo un momento histórico. Y esa fe mía sí es fuerte.
Sin más, termino mi aportación al tema del sacerdocio femenino :-)
Posted by: Andres Peral at Abril 6, 2005 05:24 PMPues mantengo el piropo, Montse, ya que no lo había vinculado en exclusiva al texto de referencia, sino a la trayectoria que conozco de ti a traves de esta web.
Por supuesto, mis felicitaciones a Andrés, y mis disculpas por presumir impulsivamente la autoría del post sin haber tenido en cuenta que "Doctores tiene la Iglesia", y ésta más de uno también
Posted by: César at Abril 6, 2005 06:14 PMjajajaja César, don't worry, que yo de doctor nada, ya ves que Montse me pone en mi sitio cuando desbarro ;) Gracias anyway por lo que me corresponda. De veras, por mi parte, y creo que Montse está de acuerdo conmigo, sólo intento (a veces a costa de mis propias opiniones o querencias) poner en contexto temas que tienden a ser tergiversados, por el apasionamiento excesivo de quienes discuten sobre ellos, o porque hay intereses diversos en manipular a la opinión pública, o por simple desconocimiento. Y no siempre lo hago bien; pero lo intento. Nada más. Un cordial saludo.
Posted by: Andres Peral at Abril 6, 2005 06:31 PMPues ése es el camino, Andrés. Anyway -jeje-, los monos aulladores patrullan las cunetas y se hacen oir con estruendo. Hay que ver cómo aullan desde que murió Juan Pablo II!! Con lo simple que es exponer una opinión sin reventar las formas del lenguaje cabal o la sensibilidad de los parlantes de bien, que profesan lo que les sale del bulbo raquídeo sin meterse con nadie!!
En fin ... Animo!
Posted by: César at Abril 6, 2005 09:35 PMGracias por la aclaración de que lo ha escrito Andrés. Ya me sorprendía a mí que una mujer dijera tan pronto su edad. Animus jocandi. Imagino que unas y otras son opiniones complementarias. Cada uno deberá evangelizar según las condiciones del entorno, y no son los mismos problemas lo de quien no tiene para procurarse un bocado diario de quien lo tiene todo salvo una idea de lo que quiere. En todo caso, no estaría mal una revisión de las prédicas originales, y no los dogmas que se han edificado posteriormente. Además, Andrés -esto no lo diría Montse- me parece un contrasentido decir que se han cometido muchas salvajadas y luego añadir que no se puede pretender que se cambie. Imagina que se empleara ese pensamiento con cualquier preso, con un violador, por ejemplo. Ha cometido salvajadas, pero no va a cambiar, luego seguirá violando. Echale una reflexión.
Posted by: Eduardo at Abril 6, 2005 11:20 PM¿Es insustancial la discriminación de la mujer?
Posted by: Manu at Abril 6, 2005 11:30 PMEduardo, el contrasentido que señalas no es tal; en mi post señalo una y otra vez que no se puede confundir la doctrina, el mensaje, con las personas o la institución. En nombre de Cristo se han hecho salvajadas, pero no me dirás que Cristo promovía las salvajadas. La doctrina es buena (sin que haga falta decirlo, pues en general se corresponde con lo que naturalmente todos los seres humanos consideramos "bueno"). La doctrina no facilita el hacer el salvaje, al contrario; somos los humanos los que nos corrompemos, manipulamos y deformamos el mensaje para adecuarlo a nuestros intereses y aprovecharnos de los demás. La doctrina no tiene porqué cambiar porque, sin cambios, es buena. Lo malo es cuando, ignorándola, los humanos hacemos el mal incluso en nombre de ella. Dicho de otro modo: no hay ningún mandamiento que diga "hay que hacer Cruzadas" o "la Inquisición es buena". Pues eso.
Posted by: Andres Peral at Abril 7, 2005 09:55 AMSon tantos los defectos de las políticas de abstinencia en relación con el sida, y especialmente en África, que lo más rápido es remitiros al artículo de Human Rights Watch sobre la simplificación interesada que se hace del caso de Uganda. http://hrw.org/reports/2005/uganda0305/8.htm, del que hay traducción parcial en http://hrw.org/spanish/press/2005/uganda_vih.html.
Junto al artículo adjunto, recomiendo la lectura de "God and the Fight Against AIDS" de Helen Epstein en www.nybooks.com/articles/17963
Una traducción automática de este último artículo es:
http://babelfish.altavista.com/babelfish/trurl_pagecontent?lp=en_es&url=http%3A%2F%2Fwww.nybooks.com%2Farticles%2F17963
March 30, 2005
*OP-ED COLUMNIST*
When Marriage Kills
* By NICHOLAS D. KRISTOF
*
Livingstone, Zambia ? Sex kills all the time, particularly here in
Africa. But prudishness can be just as lethal.
President Bush is focusing his program against AIDS in Africa on sexual
abstinence and marital fidelity, relegating condoms to a distant third.
It's the kind of well-meaning policy that bubbles up out of a White
House prayer meeting but that will mean a lot of unnecessary deaths on
the ground in Africa.
The stark reality is that what kills young women here is often not
promiscuity, but marriage. Indeed, just about the deadliest thing a
woman in southern Africa can do is get married.
Take Kero Sibanda, a woman I met in a village in Zimbabwe. Mrs. Sibanda
is an educated woman and lovely English-speaker who married a man who
could find a job only in another city. She suspected that he had a
girlfriend there, but he would return to the village every couple of
months to visit her.
"I asked him to use a condom," she said, "but he refused. There was
nothing I could do."
He died two years ago, apparently of AIDS. Now Mrs. Sibanda worries that
she and her beautiful 2-year-old daughter, Amanda, have H.I.V. as well.
Encouraging more use of male and female condoms might reduce such
tragedies, for there's a disdain for condoms in many countries that
social marketing might change (there's an African saying: "Who wants a
sweet with the wrapper still on?").
The fact is that condoms have played a crucial role in the campaigns
against AIDS that have been relatively successful, from Thailand's "100
percent condom program" to the efforts in Uganda, Cambodia and Senegal.
And condoms don't cause sex any more than umbrellas cause rain.
In theory, everybody agrees on how to prevent AIDS: the ABC method,
which stands for abstinence, being faithful and condoms. But the Bush
administration interprets this as ABc. New administration guidelines
stipulate that U.S.-financed AIDS programs for young people must focus
on abstinence or, for those who are already sexually active, "returning
to abstinence."
Here in Livingstone, Zambia, I visited Corridors of Hope, a
U.S.-financed center for young people that has proved cheap and
effective in reducing H.I.V. among prostitutes and long-distance truck
drivers. One prostitute in the program is Mavis Sitwala, an orphan
(probably because of AIDS) who is supporting her five siblings and one
child. She says that truck drivers pay $1 for sex with a condom or $4
for sex without.
"At times, you need food or money to pay the rent," she said, "and so
even if he won't use a condom, you agree."
Encouraging Ms. Sitwala to "return to abstinence" isn't likely to get
far, but encouraging more use of condoms might save her life, the lives
of her clients and the lives of her clients' wives. Indeed, the Bush
administration recognizes that, allowing condoms to be handed out to
prostitutes in programs like Corridors of Hope - but not to society as a
whole.
There's a bit of wiggle room in the administration guidelines. But the
U.S. Center for Health and Gender Equity reports that in several
countries, the U.S. is already backing away from effective programs that
involve condoms.
The irony is that President Bush's plan to tackle AIDS in Africa -
spending far more than any previous administration - could be one of his
best and most important legacies. It tackles one of the most important
humanitarian challenges in the world today: at present infection rates
in Zimbabwe, 85 percent of today's 15-year-olds will die of AIDS.
So I wish Mr. Bush would reach out beyond the ideologues to a real
expert, like Loveness Sibanda. I met Mrs. Sibanda (no relation to the
other Mrs. Sibanda) and her child in her village in Zimbabwe. She is 26,
and her husband works in the city of Bulawayo, where she has heard that
he has a girlfriend. Every few months he comes back to the village and
insists on sleeping with her, without a condom. She now dreads these visits.
Perhaps the White House thinks it has the moral high ground when it
preaches, completely irrelevantly, to women like Mrs. Sibanda about the
need to be faithful. But it strikes me as hypocritical to pontificate
about virtue while pursuing an ideological squeamishness about condoms
that risks condemning Mrs. Sibanda and millions like her to die of AIDS.
/E-mail: nicholas@nytimes.com/
Juan: de todos los artículos que has puesto (me los he leído todos, en especial los que están en inglés, pues las traducciones suelen perder mucho), sólo uno me ha interesado, el de The New York Review of Books (por cierto, a las URLs de Human Right Watchs les tienes que poner la www delante del dominio o no funcionan). Los demás no sólo son tendenciosos, sino que además presuponen errores pero no los muestran ni demuestran. Informes así los puedo hacer yo también como churros, pero no los llamaría "informes".
Según se desprende del artículo, el libro de Helen Epstein también -es mi opinión- me parece tendencioso (están claras las ideas previas de la autora, lo cual es legítimo y respetable, aunque me causa dudas sobre su objetividad). Da un gran caudal de información y ofrece una perspectiva global de un país tan complejo como cualquier otro, y con una cultura muy diferente a la que conocemos los occidentales. La verdad, sus calificativos y perfiles de personajes ugandeses implicados en la lucha contra el Sida a través del "ABC" (abstinencia, fidelidad -Be faithful-, y condones, en ese orden), desde hace algunos años sólo "AB" por orden del Gobierno, me parecen que tienen demasiado afán ridiculizante. Pero no dudo de que tengan mucho de verdad... yo también he visto algo -un poquito- de Africa de cerca, y el surrealismo allí es realismo puro.
Lo que más me ha impactado, pues todo el resto del artículo resulta pesadamente redundante en su línea contraria al "AB" (mezclando hechos y razones con opiniones), es la tesis de la autora en el sentido de que la clave del éxito (incuestionado) de la lucha contra el Sida en Uganda no se debe tanto a las políticas de abstinencia y fidelidad sino a una campaña de corta duración, denominada "Zero Grazing", consistente en la información a varones de cierta edad para modificar unas costumbres sexuales ampliamente seguidas en la sociedad ugandesa y africana en general: la de tener una o varias esposas, más varias concubinas en distintos lugares. Esa campaña, de inicios de los 90 si no he entendido mal, consistía en recomendar a los hombres el no salirse de su grupo de mujeres y concubinas (costumbre muy extendida en la región) "probando" aquí y allá con otras mujeres, jóvenes o prostitutas, pues si lo hacían se podían convertir no sólo en infectados, sino además en poderosísimos vectores que expandrían enormemente el Sida, ya que además estaba el hecho de que muchas mujeres, por pobreza u otros motivos, procuraban tener varios maridos o parejas. Esa "red" de relaciones sexuales aceptadas por la costumbre era un caldo de cultivo perfecto para la expansión de la enfermedad, y según la tesis del libro y del artículo, fue la campaña Zero Grazing (algo así como "no picotees fuera del plato", perdonadme la falta de delicadeza si así nos entendemos) la que cambió las costumbres de los varones haciendo que esas redes sexuales se cerraran a nuevos individuos que pudieran estar infectados.
No digo que esa campaña no tuviera un efecto positivo. Las reminiscencias tribales son aún muy fuertes en Africa y esas costumbres son un hecho innegable. Lo que me resulta curioso, Juan, es que ni tú, ni la autora del artículo, considera ni por un instante que esa campaña, si es que funcionó (atribuir sólo a esa campaña el éxito de la lucha contra el Sida en Uganda en casi 20 años promoviendo principalmente las A y B, me parece sencillamente excesivo por la presunción), lo que promueve NO es el uso de condones, sino la fidelidad, aunque sea a una red de relaciones; y la abstinencia... de nuevas experiencias. Claro, eso no es lo que quiere la señora Epstein, ni me parece que era lo que tú pretendías transmitirnos, Juan.
Por último, reconozco al artículo que, a mi juicio, ilumina bastante sobre cómo son las realidades de "pie de campo" en un país africano. No se puede simplificar excesivamente, y yo a veces lo hago por lo que pido disculpas aunque no es mi intención, y una sociedad es siempre un complejo de culturas y personas que resulta dificilísimo analizar para encontrar pautas o soluciones, como en este caso para una pandemia. Pero ni tú ni Human Right Watch ni ninguno de los defensores del condón "porque sí" me habéis demostrado aún, y ese artículo tampoco lo ha hecho, que el condón sea imprescindible para salvar del Sida. En cambio, la moderación de las costumbres sexuales, la fidelidad y la abstinencia, sí han surtido efecto y, precisamente, ese artículo lo demuestra implícitamente, aunque no creo que haya sido la intención de la autora.
No he leído el libro de Epstein, ciertamente. Si alguien lo ha hecho y resulta que el artículo se queda corto y hay más evidencias en contra de mis afirmaciones, le ruego que las exponga. Te agradezco Juan que, para variar, pongas en el debate argumentos y datos, y no simplemente afirmaciones gratuitas como hacen otros. A mí me ha resultado muy interesante el artículo y lo recomiendo. Un saludo.
Posted by: Andres Peral at Abril 7, 2005 07:21 PM